Suplementos alimenticios

5/5 - (181 votos)

¿Qué son los suplementos o complementos alimenticios? ¿Hay diferencias con los suplementos vitamínicos? ¿Y con los nutricionales?

Sigue leyendo, ¡en este artículo te lo contamos todo!

Artículos sobre suplementos

¿Qué son los suplementos alimenticios?

Los suplementos alimenticios son, como su propio nombre indica, unos productos diseñados para complementar nuestra dieta.

Atentos a la definición. Lo que hacen es COMPLEMENTAR nuestra dieta, no sustituirla.

Tampoco convierten en saludable aquello que nos comamos si no lo es.

Estos productos contienen entre sus componentes vitaminas, minerales, enzimas, ácidos grasos, aminoácidos…

suplementos alimenticios que son

Hay confusión terminológica. ¿Qué son? ¿Complementos nutricionales? ¿Vitamínicos? ¿Deportivos?

En verdad es todo lo mismo… ¡y no!

Todos son complementos, dependiendo de cual sea su mayor aporte o finalidad tienden a llamarse de una manera u otra.

La denominación más general y correcta, además de la legal es complemento alimenticio. Suplemento alimenticio es a todos los efectos lo mismo, si bien no tiene el beneplácito de ser la utilizada en el texto legal.

En cualquier caso cabe la posibilidad, por ejemplo, que si un suplemento o complemento alimenticio se caracteriza por un gran aporte de alguna vitamina se denomine suplemento vitamínico.

Otro buen ejemplo para comprender el tema de los distintos nombres es el caso de los suplementos deportivos, que no dejan de ser suplementos alimenticios solo que totalmente orientados a deportistas.

Son muchos los complementos alimenticios en el mercado. Los más comunes son las proteína, la L-Carnitina, la creatina, los complejos vitamínicos… Seguro que te suenan. Tienes más información de cada uno de ellos en sus respectivos artículos.

suplementos alimenticios

¿Los suplementos son medicamentos?

¡Para nada! ¡Que su apariencia no te engañe!

Se comercializa generalmente en forma de pastillas, cápsulas, polvos, etc. Formato éste que tenemos totalmente atribuido a los fármacos. Por eso la confusión.

Son, como su propio nombre indica, un mero complemento a la alimentación.

No son sustituto de nada. Tan sólo son un aporte de algún nutriente que podamos precisar por alguna razón concreta: embarazos, práctica deportiva, periodos de fatiga…

Como no son medicamentos no requieren receta. No obstante sí suelen incluir indicaciones sobre su consumo así como posibles contraindicaciones si las hay.

Has de saber además que aunque no sean medicamentos son productos totalmente seguros. La normativa europea es rígida y extensa.

Los complementos alimenticios, debido a su naturaleza, es decir, que no son medicamentos, tienen prohibido ningún tipo de publicidad afirmando que curan dolencia o patología alguna.

Si que cabe no obstante la posibilidad de que hagan una declaración en el sentido de una reducción de un factor de riesgo, para lo cual requerirá evaluación previa y consentimiento por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

complementos alimenticios

Indicaciones y contraindicaciones. ¡Esto es peligroso!

Para nada. Son completamente seguros.

Voy a explicar esto de las indicaciones y contraindicaciones con un ejemplo tonto pero que será muy aclaratorio para entender el concepto.

Imaginamos que por alguna razón nos resultara conveniente incrementar la ingesta de sal o de azúcar y que este suplemento alimenticio lo comercializan en forma de pastillas.

Tomar la dosis recomendada seguro que tendría efectos positivos, pero seguro que a nadie hay que explicarle que tomar mucha sal o mucha azúcar sería malo.

Asimismo también podemos imaginar supuestos concretos en los que habría contraindicaciones, como sería el caso de personas con la tensión alta o diabetes.

Nada de eso convertiría ni a la sal ni al azúcar en algo mejor ni peor. Tan sólo es algo que habría que consumir por algún motivo concreto y en un tiempo y forma determinada. Todo claro, ¿no?

La finalidad de los complementos alimenticios es aportar un nutriente, vitamina, etc. que nos conviene por alguna razón concreta puntual. Debemos tomarlos en los términos indicados por el fabricante y siempre de manera transitoria.

La efectividad de los complementos alimenticios

Como casi todo en esta vida hay precursores y detractores de los suplementos alimenticios.

Algunos con algún tipo de argumento razonable, otros por negacionismo puro y duro.

Aquí tampoco estoy para vender ninguna moto ni convenceros de que todo el monte es orégano.

Tras una revisión de 1500 estudios de los complementos más conocidos y sus efectos se realizó una clasificación según la evidencia científica de sus resultados.

Es muy visual e interesante. Está en inglés. La puedes consultar haciendo clic aquí.

¿Conviene tomar complementos alimenticios?

Los suplementos están pensados para hacer un aporte ante alguna carencia concreta. En principio no aportan nada que no pudiera cubrir una dieta completa y un estilo de vida saludable.

No obstante es evidente que puede haber etapas en las que podamos necesitar el uso de los suplementos alimenticios.

De todos modos recuerda lo que decíamos antes. No son medicamentos, pero tampoco son pipas.

Así que aunque no necesiten receta no está de más que su ingesta se realice por recomendación de un profesional: médico, endocrino, nutricionista, etc.

Cómo tomar los suplementos

Su consumo requiere atender a las indicaciones dadas por el complemento alimenticio en cuestión.

Dependiendo del formato del suplemento (pastillas, polvos que tomar en forma de batido, gotas que diluir en agua o tomar directamente…) se tomarán de una forma u otra.

Lo que hay que tener presente es que no deben ser el sustituto de ningún alimento y mucho menos un medicamento recetado por un médico.

Asimismo en el caso de tomar medicación habrá que atender a que el complemento no presente ninguna contraindicación concreta.

Por último recordar que se trata de productos para tomar durante periodos limitados por razones concretas.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.