Diabetes tipo 2

La diabetes de tipo 2 es una enfermedad crónica en la que los niveles de azúcar, o glucosa, se acumulan en el torrente sanguíneo.

Aproximadamente entre el 85 y el 95% de los casos diagnosticados de diabetes corresponden a diabetes tipo 2.

Se estima que en España el 14% de la población, algo más de 5 millones de personas, tiene diabetes tipo 2.

¿Qué es la diabetes tipo 2?

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica, en la que, como decíamos antes, los niveles de azúcar se acumulan en sangre.

Normalmente la hormona insulina ayuda a transportar la glucosa de la sangre a las células, donde se utiliza como fuente de energía. El problema con la diabetes tipo 2 es que las células del organismo no responden a la insulina como deberían.

En las fases avanzadas de la enfermedad, el organismo puede no producir suficiente insulina.

La diabetes de tipo 2 no controlada puede dar lugar a niveles crónicamente elevados de glucosa en sangre, lo que puede provocar diversos síntomas y, potencialmente, complicaciones graves.

tipo 2 diabetes

Síntomas diabetes tipo 2

En la diabetes de tipo 2, el organismo no es capaz de utilizar eficazmente la insulina para introducir glucosa en las células.

Esto hace que el organismo recurra a fuentes de energía alternativas en tejidos, músculos y órganos. Se trata de una reacción en cadena que puede provocar diversos síntomas.

La diabetes de tipo 2 puede desarrollarse lentamente. Al principio, los síntomas pueden ser leves y fáciles de ignorar. Los primeros síntomas pueden incluir:

  • Falta de energía
  • Fatiga
  • Hambre constante
  • Sed excesiva
  • Micción frecuente
  • Visión borrosa
  • Dolor, hormigueo o entumecimiento de manos y/o pies

A medida que la enfermedad avanza, los síntomas se agravan y pueden causar algunas complicaciones potencialmente peligrosas.

Si tus niveles de glucosa en sangre han sido elevados durante mucho tiempo, las complicaciones pueden incluir:

  • Problemas oculares (retinopatía diabética)
  • Enfermedad renal (nefropatía)
  • Entumecimietno de las extremidades
  • Infarto de miocardio o ictus

Causas de la diabetes tipo 2

La insulina es una hormona natural. El páncreas la produce y la libera cuando comes.

La insulina ayuda a transportar la glucosa del torrente sanguíneo a las células de todo el cuerpo, donde se utiliza como fuente de energía.

Si padeces diabetes de tipo 2, tu organismo se vuelve resistente a la insulina y deja de utilizarla de forma eficaz. Esto obliga al páncreas a trabajar más para producir más insulina.

Con el tiempo, esto puede suponer un daño de las células del páncreas, el cual puede llegar a no ser capaz de producir insulina.

Cuando no se produce suficiente insulina o el organismo no la utiliza eficazmente, la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo. Las células se quedan sin energía.

Se desconoce qué desencadena esta serie de acontecimientos. Puede tener que ver con una disfunción celular en el páncreas o con la señalización y regulación celular.

El desarrollo de la enfermedad de la diabetes de tipo 2 suele relacionarse con nuestra forma de vida, por lo que es importante adoptar cuanto antes hábitos de vida saludable.

En cualquier caso aumenta la probabilidad de ser diagnosticado de esta enfermedad si:

  • Hay una predisposición genética a desarrollarla
  • Existe una predisposición genética a desarrollar obesidad, la cual aumenta el riesgo de resistencia a la insulina
  • Se tienen más de 45 años

Como es lógico, suele concurrir una combinación de factores que aumentan el riesgo de que se produzca esa resistencia.

Tratamiento diabetes tipo 2

La diabetes de tipo 2 puede controlarse y, en algunos casos, también invertirse.

Como es lógico, la mayoría de los tratamientos incluyen la comprobación de los niveles de glucosa en sangre, siendo el médico quien determine con que frecuencia. El objetivo es mantenerse dentro de unos valores determinados.

Asimismo conviene adoptar algunos cambios en el estilo de vida:

  • Comer alimentos ricos en fibra y carbohidratos saludables (las frutas, verduras y cereales integrales ayudan a mantener estables los niveles de glucosa en sangre)
  • Comer a intervalos regulares
  • Parar de comer cuando te sientas saciado
  • Controlar el peso y mantener el corazón sano, lo que implica reducir al mínimo los carbohidratos refinados, los dulces y las grasas animales
  • Realizar ejercicio (al menos media hora de actividad física al día para ayudar a mantener sano el corazón y controlar la glucemia).

Paralelamente tu médico te explicará cómo reconocer los primeros síntomas de una glucemia demasiado alta o demasiado baja y qué hacer en cada situación.

Además, trabajar con un dietista te ayudará a saber qué alimentos te ayudan a controlar el azúcar en sangre y cuáles pueden desequilibrarlo.

En cuanto a la necesidad de inyectarte insulina depende de cada caso. No todas las personas con diabetes de tipo 2 la necesitan.

Si necesitas insulina es porque tu páncreas no produce la suficiente insulina por sí solo, por lo que tendrás que inyectártela según las indicaciones. No obstante existen medicamentos que también pueden ayudarte.

dieta para la diabetes

Dieta para la diabetes tipo 2

La dieta es una herramienta importante para ayudar a mantener una salud cardíaca óptima y unos niveles de glucosa en sangre dentro de unos márgenes seguros.

La dieta recomendada para las personas con diabetes tipo 2 es la misma que debería seguir casi todo el mundo. Se reduce a unas pocas acciones clave:

  • Mantén una dieta variada, con alimentos ricos en nutrientes y bajos en calorías vacías
  • Considera el tamaño de las raciones y deja de comer cuando estés lleno
  • Lee las etiquetas de los alimentos para conocer qué cantidad de azúcar o carbohidratos ingieres

Alimentos y bebidas que debes limitar

Tanto si te han diagnosticado diabetes de tipo 2, como si simplemente la quieres evitar y controlar tu peso, hay ciertos alimentos y bebidas que deberías limitar en la medida de lo posible. Entre ellos se incluyen:

  • Alimentos ricos en grasas saturadas o trans (como la carne roja y los productos lácteos enteros)
  • Carnes procesadas (como salchichas y salami)
  • Productos de panadería refinados (como pan blanco y pasteles)
  • Bebidas azucaradas (como los refrescos normales y algunos zumos de fruta)
  • Aperitivos con alto contenido en azúcar y muy procesados (galletas envasadas y algunos cereales)
  • Margarina y manteca

Aunque ningún alimento, disfrutado de vez en cuando, debería desviarte de tu camino saludable, es buena idea hablar con tu médico sobre las restricciones dietéticas en función de tus niveles de azúcar en sangre.

No todos somos iguales. Algunas personas pueden necesitar controlar su glucosa con más cuidado que otras después de comer estos alimentos.

Alimentos a elegir

Estar diagnosticado de diabetes tipo 2 no significa que no se pueda comer carbohidratos. Los carbohidratos saludables pueden aportarle energía y fibra. Algunas opciones son:

  • Verduras sin almidón (como el brócoli, las zanahorias y la coliflor)
  • Legumbres
  • Frutas
  • Cereales, como la avena o la quinoa

Asimismo tampoco hay que descartar las grasas. Se trata de elegir los tipos de grasa adecuados. Entre los alimentos con ácidos grasos omega-3 cardiosaludables se incluyen:

  • Atún
  • Salmón
  • Sardinas
  • Caballa
  • Bacalao
  • Semillas de lino

Puedes obtener grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas saludables de algunos alimentos, entre los que se incluyen:

  • Aceite de oliva
  • Aguacate
  • Frutos secos

Habla con tu médico o dietista para que te ayude a elaborar un plan dietético que sepa bien, sea saludable y se adapte a las necesidades de tu estilo de vida.

prevenir diabetes tipo 2

Prevenir la diabetes tipo 2

Aunque existen algunos factores de riesgo de la diabetes de tipo 2 que están fuera de tu control, como la edad o factores genéticos, hay ciertos hábitos de vida saludable que reducen la probabilidad de desarrollar diabetes de tipo 2. Algunas de ellas son:

  • Evita el exceso de peso, ya que con sobrepeso es más probable que se tenga más tejido adiposo, lo que puede hacer que las células sean más resistentes a la insulina.
  • No al sedentarismo. La actividad física es beneficiosa para nuestro organismo. Respecto a las células favorece su respuesta a la insulina.
  • Reduce radicalmente el consumo de alimentos procesados. Este tipo de comida contiene mucho azúcar y carbohidratos.

En resumen…

La diabetes de tipo 2 es una afección que se produce cuando los niveles de glucosa se acumulan en el torrente sanguíneo.

Es una afección que con frecuencia suele asociarse a determinados hábitos de vida. No obstante también influyen factores como la genética y la edad.

La diabetes de tipo 2 puede controlarse -e incluso invertirse- con ciertos cambios en el estilo de vida. Para los casos más graves, existe medicación.

Si te han diagnosticado diabetes de tipo 2 consulta a tu médico para elaborar un plan de tratamiento que se adapte a tu estilo de vida y te permita controlarla o incluso librarte de ella.

Aviso de renuncia de responsabilidad

La información contenida en esta web es tan sólo informativa. En ningún caso sustituye la asesoría médica. Recomendamos que consulte a los profesionales de la salud correspondientes (médico, dietista registrado, farmacéutico, etc.).


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